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Cuando queremos acceder a un puesto en la Administración Pública, existen diferentes sistemas de selección que pueden aplicarse en las convocatorias: oposición, concurso y concurso-oposición. Saber en qué consiste cada uno es fundamental para preparar bien el proceso y no llevarse sorpresas. ¡Aquí te lo explicamos de forma sencilla!

1. Oposición

Es el sistema clásico y más conocido. Consiste únicamente en realizar una o varias pruebas o exámenes. Solo cuenta la nota obtenida en estas pruebas.

Te presentas al examen (tipo test, desarrollo, casos prácticos, pruebas físicas, etc., según la convocatoria).

Los que mejor nota obtengan, según el número de plazas, serán los que consigan la plaza.

El orden de selección es estrictamente por la nota, de mayor a menor.

No importa tu experiencia previa ni tus cursos, solo lo que demuestres en el examen.

Es el sistema más «igualitario» en teoría, porque solo cuenta el resultado del examen.

¿Qué es una Convocatoria en oposiciones?

Una convocatoria es el acto administrativo por el que se inicia realmente el proceso selectivo, es decir, se abren los plazos para inscribirse y se detallan las bases, requisitos, pruebas, temarios, etc, de la oposición. En el momento que sale la convocatoria, puedes inscribirte a la oposición.

2. Concurso

En este sistema no hay examen. Solo se valoran los méritos que tengas.

¿Qué cuenta como mérito? Experiencia previa en la Administración, formación complementaria (cursos homologados, titulaciones, etc.), publicaciones, idiomas, etc. (según la convocatoria).

En la convocatoria te dirán qué méritos puntúan y cuánto. Se hace un «baremo» y quien más puntos tenga, se lleva la plaza.

Muy favorable para quienes ya tienen experiencia o formación específica. No tienes que estudiar un temario ni enfrentarte a un examen.

Por ejemplo, procesos de estabilización, bolsas de trabajo, traslados y algunas plazas específicas.

3. Concurso-oposición

Es el sistema más habitual hoy en día en muchas administraciones, especialmente en sanidad y educación.

Combina las dos fases anteriores: primero hay un examen y después se valoran los méritos.

¿Cómo funciona?

  1. Primero haces una prueba de examen (fase de oposición). Puede ser test, desarrollo, caso práctico, etc.
  2. Solo quienes superen la nota de corte pasan a la siguiente fase.
  3. Después se valoran los méritos (fase de concurso): experiencia, cursos, titulaciones, etc.
  4. La nota final es la suma de ambas fases (la del examen y la de los méritos).

Muchos aspirantes se hacen la misma pregunta ¿Es imposible sacar plaza sin méritos? la respuesta es ¡NO! No te dejes asustar. Hay muchos casos de personas que, con un examen excelente y pocos o ningún punto en méritos, consiguen plaza. La clave está en hacer un gran examen, ya que solo pasan a la fase de méritos los que han superado la nota de corte. Veámoslo con una tabla resumen:

SistemaPruebasMéritos
OposiciónSí (examen)No
ConcursoNo
Concurso-oposiciónSí (examen) + después síSí (experiencia, cursos)

¿Te ha quedado claro? ¿Tienes dudas sobre tu caso concreto? ¡Contacta con nosotros y te responderemos!

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